La nueva serie de Netflix "Love,
Death & Robots" nos habla de varios temas interesantes (relacionados
en su mayoria a la ciencia Ficción) que nos dan mucha material de reflexión o
como dice la expresion en inglés:"Food
for thought"
El episodio "The
Dump" nos habla sobre la vida de un vagabundo que vive en un basurero, y
toda su vida la pasa alrededor de una serie de articulos encontrados en su
basurero; su comida, bebida y diversión es obtenida por los objetos que
encuentra alli mismo. sin soltar spoilers la situacion del
señor del basurero me hizo pensar en que el ambiente donde vivimos determina el
tipo de vida que desarrollamos, es decir somos animales de entorno y explico: el
lugar en donde crecemos normalmente nos predispone a la vida que vamos a
llevar. Suena muy determinista esta afirmación y puede que casi sea así, otro
tanto porcentaje influye nuestrra red de relaciones, carácter, personalidad,
alimentacion, estudios, etc. pero incluso estos elementos son secundarios al
entorno.
Entonces podemos decir sin
temor a equivocarnos que el entorno hace nuestros hábitos. Un entorno
"bueno" es sin duda sinónimo de hábitos "buenos" y un
entorno "malo" significa que tendremos nuestra serie de vicios.
Es tan importante el entorno
que incluso la misma naturaleza nos los explica sin palabras: no encuentras las
mismas especies de animales y plantas en las montañas como en la playa, no hay
gemas en la superficie, sino que han sido fruto de muchos años de compresión y
estrés de muchas toneladas de tierra y algún mineral que quedo atrapado de por
medio.
Damos mucho valor a la
motivacion, el talento y esfuerzo para generar un habito positivo, que sin
restarle la importancia que merecen, olvidamos que el entorno donde crecemos
tiene mas influencia en la creacion (y preservacion) del hábito.
Asi pues, quiza para crear y
dejar un habito bueno o malo es muy importante la fuerza de voluntad, pero más
aún cuidar el entorno donde este hábito se lleva a cabo: Un alcohólico no
dejará de tomar si es el cantinero de algún bar, asi como un violinista nunca
será un virtuoso si practica debajo del agua...
Obviamente estos ejemplos
pueden sonar un poco burdos y exagerados, pero la idea está allí. Si cambiamos
de entorno, cambiamos nuestros hábitos y por ende nuestra vida, para bien o
para mal.