domingo, 2 de agosto de 2015

Re direccionando la Innovación I


La educación es un concepto que a nadie deja indiferente, parece estar dentro de nuestra piel. Cuando conocemos a alguien después de las comunes preguntas de cortesía le preguntamos y tú qué estudiaste… Es algo que viene inscrito en nuestro sistema.
Y al parecer nuestro sistema actual de educación está roto. Nos enseñan mediante un programa que tiene hasta arriba las matemáticas y hasta abajo las artes y la cultura humanista. Un programa basado en la era industrial que no ha cambiado mucho desde entonces.

Al inicio de la revolución industrial, se dio la urgente necesidad de contratar a personas que tuviesen conocimientos básicos de las humanidades y el arte y conocimientos técnicos sobre la maquinaria que iban a ocupar, además que al poseer un conglomerado de diversas ciencias en su cabeza, pero sin ser realmente especializados en nada, los hacía la raza perfecta para el trabajo industrial y la manipulación del rey. Se propuso entonces ofrecer un programa en la escuela donde cada alumno recibiera 45 minutos de una asignatura y cambiase a los siguientes 45 minutos a otra asignatura que no tuviese que ver absolutamente nada con la anterior, para así, llenar su cabeza de datos interesantes, pero evitar el pensamiento propio, el análisis y el síntesis sobre cualquier tema. Se les premiaba a la memorización y se les condicionaba con calificaciones en sus exámenes. ¿Suena conocido? Nada ha cambiado desde entonces…


Al escribir sobre el tema, redireccionando la innovación no hay mejor manera que enfocarlo desde la educación. Donde todo mundo tiene un interés en el ambiente, y si se me permite ser más abierto, dónde la cultura latinoamericana está no solamente sobre diagnosticada, pero sufre terriblemente de políticas demagogas y de los embates de las organizaciones que tienen los intereses bien puestos en que los ciudadanos no crezcan, no piensen por sí mismos, sean más manipulables…

¿Qué se puede hacer entonces cuando los interesados (los ciudadanos, los padres de familias, los estudiantes) esperan de quien no quiere cambiar un cambio radical? Se puede forzar un cambio auténtico utilizando todos los medios de presión actuales lícitos y legales. Y sólo cuando se hayan agotado todos esos medios, incluso se podría pensar en una revolución, una revolución desde el intelecto, de las ideas, del deseo de crecimiento y de superación individual.

La revista del economista nos presenta un cuadro bastante desalentador en cuestiones educativas cuando se propone que cerca del 2020 casi todas las personas que viven actualmente en el mundo tendrán una licenciatura en la universidad, o un “degree de un college de cierta reputación”. ¿Dónde queda pues el valor agregado de la educación cuando se supone que las siguientes posiciones de trabajos de la siguiente década son trabajos que aún no existen? ¿No requiere la universidad, nuestras facultades un cambio de perspectiva? ¿Dónde el valor agregado de la institución sea medido en creatividad e innovación y no en dinero?


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Al acceder a los links propuestos, este blog no se hace responsable por la información contenida en los mismos.
Al accesar al link, se manda a una pagina independiente del blog.
Este blog no controla ningun contenido, tan solo promueve direcciones de libros posteados en la web.
Espero que encuentres lo que buscabas!